16/05/12
Integración o dependencia
Mañana, jueves 17/05 a las 19 hs., Fede, Pacho y Memo tocan en la Casa Patria Grande, sobre los ocho, nueve, diez temas en los que nos tenemos que poner de acuerdo todos los latinoamericanos.
Nos vemos ahí.
12/03/12
Lucas Carrasco, autor de La Cámpora

Lucas Carrasco, autor de La Cámpora.
A Silvina Ocampo,
la Laura Di Marco
con derechos humanos.
La obra visible que ha dejado Lucas Carrasco es de fácil y breve enumeración. Son, por lo tanto, imperdonables las omisiones y adiciones perpetradas por madame Henri Bachelier en un catálogo falaz que cierto diario cuya tendencia anti kirchnerista no es un secreto ha tenido la desconsideración de inferir a sus deplorables lectores -si bien estos son pocos y calvinistas, cuando no masones, circuncisos o comentaristas de diarios online-. Los amigos auténticos de Carrasco han visto con alarma ese catálogo y aun con cierta tristeza. Diríase que ayer nos reunimos ante el mármol final y entre los cipreses infaustos y ya el Error trata de empañar su Memoria... Decididamente, una breve rectificación es inevitable.
Hay aquí (sin otra omisión que una novela cuyo nombre no puedo recordar, pues su autor jamás me la regaló, como tantas veces prometió) la obra visible de Carrasco, en su orden cronológico. Paso ahora a la otra: la subterránea, la interminablemente heroica, la impar. También, ¡ay de las posibilidades del hombre!, la inconclusa. Esa obra, tal vez la más significativa de nuestro tiempo, consta del prólogo, los agradecimientos y todos los capítulos del libro “La Cámpora. Historia secreta de los herederos de Néstor y Cristina Kirchner”. Yo sé que tal afirmación parece un dislate; justificar ese “dislate” es el objeto primordial de este post (tuve también el propósito secundario de bosquejar la imagen de Lucas Carrasco. Pero, ¿cómo atreverme a competir con las páginas áureas que me dicen prepara Fuerza Bruta?)
Dos textos de valor desigual inspiraron la empresa de Lucas. Uno es aquel fragmento filológico de Novalis -el que lleva el número 2.005 en la edición de Dresden- que esboza el tema de la total identificación con un autor determinado. Otro es uno de esos libros parasitarios que sitúan a Cristo en un bulevar, a Hamlet en la Cannebiére o a don Quijote en Wall Street. Como todo hombre de buen gusto, Carrasco abominaba de esos carnavales inútiles, sólo aptos -decía, generalmente a la noche, mientras hablaba mal de los porteños- para ocasionar el plebeyo placer del anacronismo o (lo que es peor) para embelesarnos con la idea primaria de que todas las épocas son iguales o de que son distintas. Más interesante, aunque de ejecución contradictoria y superficial, le parecía el famoso propósito de Daudet: conjugar en una figura, que es Tartarín, al Ingenioso Hidalgo y a su escudero... Quienes han insinuado que Carrasco dedicó su vida a escribir un La Cámpora. Historia secreta de los herederos de Néstor y Cristina Kirchner, calumnian su cuestionable memoria.
No quería componer otro La Cámpora. Historia secreta de los herederos de Néstor y Cristina Kirchner-lo cual es fácil- sino "el" La Cámpora. Historia secreta de los herederos de Néstor y Cristina Kirchner. Inútil agregar que no encaró nunca una transcripción mecánica del original; no se proponía copiarlo. Su admirable ambición era producir unas páginas que coincidieran -palabra por palabra y línea por línea- con las de Laura Di Marco.
"Mi propósito es meramente asombroso", me mandó un mail de esos casi nada grandilocuentes, el sábado 10 de marzo, desde Paraná. "El término final de una demostración teológica o metafísica -el mundo externo, Dios, la causalidad, las formas universales- no es menos anterior y común que mi poco divulgada novela, que ya te voy a regalar. La sola diferencia es que los filósofos publican en agradables volúmenes las etapas intermediarias de su labor y que yo he resuelto perderlas".
El método inicial que imaginó era relativamente sencillo. Desconocer bien el español, estudiar Sociología en la UBA, escribir actualmente en La Nación, publicar Las Jefas, de Editorial Sudamericana, dar conferencias sobre liderazgo femenino, citar bocha de fuentes anónimas, mandar una catarata de puntos y aparte que abulten el libro. Denunciar adulteración ante la circulación de una copia gratuita de su libro. Ser Laura Di Marco. Carrasco estudió ese procedimiento (sé que logró un desmanejo bastante infiel del español) pero lo descartó por fácil. ¡Más bien por imposible!, dirá el lector que conocía a Carrasco. De acuerdo, pero la empresa era de antemano imposible y de todos los medios imposibles para llevarla a término, éste era el menos interesante. Ser en el siglo XXI una escritora de covers de notas previamente publicadas en otros medios le pareció una disminución. Ser, de alguna manera, Laura Di Marco y llegar al La Cámpora. Historia secreta de los herederos de Néstor y Cristina Kirchner le pareció menos arduo -por consiguiente, menos interesante- que seguir siendo Lucas Carrasco y llegar al La Cámpora..., a través de las experiencias de Lucas Carrasco. (Esa convicción, dicho sea de paso, le hizo excluir el prólogo autobiográfico de la segunda parte del La Cámpora... Incluir ese prólogo hubiera sido crear otro personaje -Carrasco, otro más- pero también hubiera significado presentar el La Cámpora... en función de ese personaje y no de Carrasco. Éste, naturalmente, se negó a esa facilidad.) "Mi empresa no es difícil, esencialmente -leo en otro lugar del mail-. Me bastaría ser inmortal para llevarla a cabo".
Noches pasadas, al hojear el capítulo I, reconocí el estilo de nuestro amigo y como su voz en esta frase excepcional: «Muchachos, hay algo que tienen que entender. En política, hay dos clases de tipos: los que trabajan para un proyecto colectivo y los cogedores sueltos.». Esa conjunción eficaz de un adjetivo moral y otro físico me trajo a la memoria un verso de Shakespeare, que discutimos una tarde con Lucas, a orillas del Paraná:
Where a malignant and a turbaned Turk...
¿Por qué precisamente el La Cámpora...? dirá nuestro lector. Esa preferencia, en un cordobés, no hubiera sido inexplicable; pero sin duda lo es en un entrerriano, devoto esencialmente de Poe, que engendró a Baudelaire, que engendró a Mallarmé, que engendró a Valéry, que engendró a Edmond Teste. La carta precitada ilumina el punto. "La Cámpora...-aclara Carrasco- me interesa profundamente, pero no me parece ¿cómo lo diré? inevitable. No puedo imaginar el universo sin la interjección de Edgar Allan Poe:
Ah, bear in mind this Barden was enchanted!
o sin el Bateau ivre o el Ancient Mariner, pero me sé capaz de imaginarlo sin el La Cámpora... (Hablo, naturalmente, de mi capacidad personal, no de la resonancia histórica de las obras). El La Cámpora... es un libro contingente, es innecesario. Puedo premeditar su escritura, puedo escribirlo, sin incurrir en una tautología. A los doce o trece años lo leí, tal vez íntegramente. Mi recuerdo general del La Cámpora..., simplificado por el olvido y la indiferencia, puede muy bien equivaler a la imprecisa imagen anterior de un libro no escrito. Postulada esa imagen (que nadie en buena ley me puede negar) es indiscutible que mi problema es harto más difícil que el de Laura Di Marco, que apenas luchó contra la censura que implica poner a circular gratis un libro. Mi complaciente precursora no rehusó la colaboración del azar: iba componiendo la obra inmortal un poco à la diable, llevado por inercias del lenguaje y, sobre todo, de la invención, la hija no reconocida de la escasez de fuentes. Yo he contraído el misterioso deber de reconstruir literalmente su obra espontánea. Mi solitario juego está gobernado por dos leyes polares. La primera me permite ensayar variantes de tipo formal o psicológico; la segunda me obliga a
sacrificarlas al texto «original» y a razonar de un modo irrefutable esa aniquilación... A esas trabas artificiales hay que sumar otra, congénita. Componer el La Cámpora... a principios del siglo XXI era una empresa razonable, necesaria, acaso fatal; dos semanas después, es casi imposible. No en vano han transcurrido dos semanas, cargadas de complejísimos hechos. Entre ellos, para mencionar uno solo: el mismo La Cámpora. Historia secreta de los herederos de Néstor y Cristina Kirchner”.
A pesar de esos tres obstáculos, el La Cámpora... de Carrasco es más sutil que el de Laura Di Marco. Casi que un tarro de dulce de leche al sol también es más sutil que el libro de Di Marco, pero no viene al caso. El texto de Di Marco y el de Carrasco son verbalmente idénticos, pero el segundo es casi infinitamente más rico. (Más ambiguo, dirán sus detractores; pero la ambigüedad es una riqueza). Es una revelación cotejar el La Cámpora... de Carrasco con el de Di Marco. Ésta, por ejemplo, escribió (La Cámpora..., capítulo uno, página 17):
Kirchner está tomando un whisky. A su hijo Máximo, en cambio, le gusta más el fernet.
Redactada hace dos semanas, redactada por el "ingenio lego" Di Marco, esa
enumeración es un mero elogio retórico de la historia. Carrasco, en cambio, escribe:
Kirchner está tomando un whisky. A su hijo Máximo, en cambio, le gusta más el fernet.
El fernet, más rico que el whisky; la idea es asombrosa. Carrasco, contemporáneo de William James, no define la historia como una indagación de la realidad sino como su origen. La verdad histórica, para él, no es lo que sucedió; es lo que juzgamos que sucedió. O eso es lo que Carrasco, suponía, nos daba a entender.
También es vívido el contraste de los estilos. El estilo arcaizante de Carrasco – hombre del Interior, al fin- adolece de alguna afectación. No así el de su precursora, que maneja con desenfado, un desenfado que limita con el lenguaje adolescente, el español corriente de su época.
No hay ejercicio intelectual que no sea finalmente inútil. Una doctrina es al principio una descripción verosímil del universo; giran los años y es un mero capítulo -cuando no un párrafo o un nombre- de la historia de la filosofía. En la literatura, esa caducidad es aún más notoria. El La Cámpora... -me dijo Carrasco- fue ante todo un libro agradable; ahora es una ocasión de brindis patriótico, de soberbia gramatical, de obscenas ediciones de lujo. Carrasco odiaba los brindis. La gloria es una incomprensión y quizá la peor.
Nada tienen de nuevo esas comprobaciones nihilistas; lo singular es la decisión que de ellas derivó Lucas Carrasco. Resolvió adelantarse a la vanidad que aguarda todas las fatigas del hombre; acometió una empresa complejísima y de antemano fútil. Dedicó sus escrúpulos y vigilias a repetir en un idioma ajeno un libro preexistente. Lo subió a RapidShare. Multiplicó los borradores, cuando se los bajaban del servidor; corrigió tenazmente y desgarró miles de páginas manuscritas. Permitió que fueran examinados por todos y cuidó que le sobrevivieran.
He reflexionado que es lícito ver en el La Cámpora... "final" una especie de palimpsesto, en el que deben traslucirse los rastros -tenues pero no indescifrables- de la "previa" escritura de nuestro amigo. Desgraciadamente, sólo un segundo Lucas Carrasco, Dios no lo permita, invirtiendo el trabajo del anterior, podría exhumar y resucitar esas Troyas...
"Pensar, analizar, inventar -me escribió también- no son actos anómalos, son la normal respiración de la inteligencia. Glorificar el ocasional cumplimiento de esa función, atesorar antiguos y ajenos pensamientos, recordar con incrédulo estupor que el doctor universalis pensó, es confesar nuestra languidez o nuestra barbarie. Todo hombre debe ser capaz de todas las ideas y entiendo que en el porvenir lo será".
Carrasco (acaso sin quererlo) ha enriquecido mediante una técnica nueva el arte detenido y rudimentario de la lectura: la técnica del Gordito de MegaUpload y de las atribuciones certeras. Esa técnica de aplicación infinita nos insta a recorrer la Odisea gratis para que levante en cólera Homero, o los gestores de sus dividendos. Esa técnica puebla de aventura los libros más calmosos. Atribuir a James Joyce el Ulises, ¿no es una suficiente renovación de esos tenues avisos espirituales?
02/02/12
Conversaciones irreverentes con Luis Majul
Sin muchos rodeos, el ejercicio socrático de la conversación que practicamos tantas veces y que hoy nos toca con la mejor pluma de La Nación de los últimos cientocincuenta años.
Cristina, obligada a permanecer.
- La noticia no es de último momento
- Ah, ok.
- Ni sorpresiva.
- Claro, ¿vamos a comer algo?
- Ni inesperada.
- Ok, dejá, te llamo mañana a ver si tenés algo.
- Sin embargo,
- ¿Qué?
- ... impactará con fuerza en la Argentina de los próximos años:
- Ah, pillín.
- la presidenta Cristina Fernández hará todo lo posible por eternizarse en el poder.
- Me jodés, quién te dijo.
- Y usará todas las herramientas políticas para lograrlo
- Y me lo tirás así.
- Aunque se encuentren al borde de la legalidad.
- ¿De vacaciones o va y vuelve en el día?
- ¿Cómo se puede asegurar semejante cosa si todavía nadie lo ha dicho de manera explícita?, se preguntará el lector desprevenido.
- Efectivamente, es lo que me pregunto hace veinte segundos, desde que empezamos a charlar y ponés cara de interesante.
- Porque la necesidad de perpetuidad está grabada en el ADN de Ella, así como lo estuvo en la naturaleza de El hasta horas antes de su muerte.
- En el ADN. ¿Te...sentís bien, no? Mirá que lo del chaleco de fuerza es en las pelis nomás, te tratan bien, hay paredes acolchadas...
- Todo comenzó hace 25 años
- En la Isla del Sol.
- En 1987, cuando Néstor Kirchner fue elegido intendente de Río Gallegos por una diferencia de apenas 110 votos. Desde ese momento, ambos pasaron a formar parte del establishment político, y siempre se las ingeniaron para no volver al llano...
- No entiendo.
- ...entiéndase...
- Bueno.
- ...desde tomar un avión de línea hasta ir de vacaciones a los lugares más concurridos o hacer cola para cargar combustible.
- Ah, mirá qué vago, el establishment. Quién pudiera no hacer filas, Lucho.
- Son archiconocidas las maniobras y los enjuagues que ambos perpetraron en Santa Cruz para lograr primero la reelección de Kirchner cuando era gobernador y luego la reelección indefinida, por si la carrera a la Presidencia en 2003 resultaba trunca.
- Ajá, ¿por ejemplo?
- En su momento, el ahora juez de la Corte Eugenio Zaffaroni comparó el gobierno provincial con el nazismo, por su intención de convocar a una consulta popular para garantizar la reelección.
- El otro día encontraron una falacia y le pusieron ese nombre me parece. Lindo, el bautismo.
- ¿Y quién fue entonces el gran ideólogo que materializó los sueños de perpetuidad en Santa Cruz?
- La Cámpora. Eran chiquitos todavía, pero vieras vos qué voraces.
- El actual funcionario más poderoso después de la jefa del Estado: Carlos "el Chino" Zannini.
- Uh, perdí.
- Pero no sólo tienen antecedentes las operaciones reeleccionistas. También son conocidos los temores que confesó Kirchner después de entregar la banda presidencial a su esposa, cuando sostuvo que sin la expectativa de una nueva reelección, muchísima gente poderosa, a la que ellos habían enfrentado, iba a trabajar para meterlos presos.
- Qué locura.
- Es cierto que es una locura pensar que la Presidenta puede ser juzgada y condenada una vez que termine su mandato.
- Claro, es lo que te digo ahí arriba: qué locura.
- Pero este país se llama Argentina...
- Me estás jodiendo.
- ... y es el mismo que elevó a Raúl Alfonsín a la categoría de héroe civil y terminó pidiendo que se fuera del gobierno cuanto antes.
- ¿Es el mismo? Mirá, pensé que eran hermanos.
- Concentra la misma mayoría volátil que idolatró y votó dos veces a Carlos Menem y después lo transformó en "el innombrable" y gran culpable de todas las cosas.
- Pobre hombre.
- Por eso, entre otros motivos, Cristina está obligada a "ir por todo".
- Porque el país está loco. Es una buen incentivo para ir por todo, lo dice la ciencia política toda, de pé a pá.
- Ella lo sabe. Y todo el peronismo se lo ve venir. También Daniel Scioli.
- Daniel, ¿cómo anda el loco?
- ...quien...
- Daniel. Scioli. Vos lo trajiste al nombre, ¿en qué anda?
- ...en los últimos días ha tomado la íntima determinación de enfrentarla.
- Me estás jodiendo de nuevo.
- El competirá con Ella porque no pretende reformar la Constitución de la provincia para sucederse a sí mismo.
- Pará, ¿“Él” no era Néstor? Negro, tenés más personajes que El Señor de los Anillos, estoy perdido.
- Además, porque siente que tiene los votos para intentarlo.
- ¿Quién, Él o Ella?, ¿o Daniel?
- Antes de viajar a Francia, se dedicó a preguntar a los cristinistas de la primera y la última hora cómo creen que la Presidenta jugará sus cartas.
- Pero esperá, ¡loco del pronombre!, ¿quién?
- ¿Se presentará Ella o impondrá a un sucesor, como hizo Lula con Dilma Rousseff?
- Perá, ¿Ella era Dilma y Él Lula? Haber sabido antes, ni el agua ponía.
- ¿Irá por la reforma constitucional ahora que tiene una imagen positiva insuperable y el ajuste todavía no impactó en la mayoría de los argentinos o esperará hasta último momento?
- No sé, ¿cómo es en Brasil el temita de la reforma?
- ¿Entrenará a su hijo Máximo Kirchner, la persona en quien más confía, para que, llegado el momento, el poder se conserve dentro de la familia y no pase a manos de dirigentes en quienes Ella no termina de confiar, como Amado Boudou?
- Esperá, ¿Máximo es brasilero?, ¿y por qué no juega al fútbol para nosotros ya que está acá?
- Scioli sabe que el elegido no será él y que Cristina jamás terminará de confiar en Boudou.
- ¿Él lo decís por Scioli, Néstor, Lula, Máximo o Boudou?
- También supone, aunque no lo dice, que todavía Máximo no tiene la madurez política necesaria como para heredar a su mamá. En realidad, el hijo de Néstor y Cristina sigue siendo una incógnita para la mayoría de los dirigentes.
- Para mí todavía es una incógnita quién es Él. Dame una pista, te la pido cantando como José Luis Perales: ¿Y cómo es él?
- ¿Es un chico sin experiencia que se levanta nunca antes de las 10 de la mañana, juega todo el día a la PlayStation, quiso ser periodista deportivo y no pudo, y administra sin mayores esfuerzos la fortuna familiar?
- ¿En qué lugar se enamoró de ti?
- ¿Es un tapado que conduce con firmeza y bajo perfil la organización política que más poder acumuló en el gobierno desde la muerte de Néstor Kirchner?
- ¿A qué dedica el tiempo libre?
- ¿Es alguien que mamó durante años las intrigas del poder y por eso cumple con naturalidad su rol de comisario político?, ¿Fue él quien mandó a poner en capilla a Boudou después de recibir las desgrabaciones de las conversaciones telefónicas del vicepresidente, material que le habría proporcionado su amigo y número uno de la Secretaría de Inteligencia, Héctor Icazuriaga?
- ¿Por qué me preguntás las pistas, Luis?, si son pistas. ¿O tengo que adivinar cuál es cierta y me vas diciendo frío o caliente?
- ¿Es verdad que "corre por izquierda" a su propia madre, y el día en que Cristina Fernández dio su discurso ante la Unión Industrial Argentina Máximo la criticó con dureza porque lo consideró "funcional a la derecha"?
- Ah, son preguntas para mí. Dale, tirame otra.
- Para no tomar a pie juntillas a quienes subestiman y también a quienes sobrevaloran al hijo de la Presidenta hay un par de datos.
- ¿Y si tenés datos para qué me preguntás, hombre?
- Uno es innegable.
- Bueno, bien, es más de todo lo que me charlaste hasta hora.
- La jefa del Estado afirmó, más de una vez, que le presta muchísima atención a lo que dice, hace y sugiere Máximo.
- Mirá qué madre ejemplar, yo gritaba como un chancho en casa y nada.
- Otro pertenece al terreno de la psicología familiar
- ¿Este dato que viene ahora es todavía de los innegables o de los “mmm..., tomalo con pinzas”?
- Como muchas madres que aman a sus hijos varones, y en especial cuando se trata del primogénito, Cristina suele atribuir a Máximo capacidades y cualidades que no tiene, o que todavía no desarrolló.
- Tipo volar o enriquecer uranio con la mirada.
- Mientras se alimenta el misterio sobre las supuestas virtudes de Máximo...
- Alimentelo que tanta suposición le va a dar hambre, como cuando hablan de uno y se te calienta una oreja.
- ...los tiburones del peronismo...
- ¿Qué somos? Tiburones. ¿De quién somos? Del peronismo.
- ... incluidos los gobernadores con aspiraciones...
- Se busca gobernador con aspiraciones para grupo de tiburones del peronismo. Alto clasificado.
- ...piensan que Cristina Fernández elegirá, para continuar en el poder, la fórmula que le permitiría mantenerlo para siempre:
- ¡Dictadura, monarquía!, gané, vamos a la pile, Luis, me estoy muriendo acá al rayo del sol.
- ...una reforma hacia un sistema parlamentario que la ponga por encima de todo, aun de un cambio de gobierno en crisis, con una mayoría legislativa capaz de sostenerla hasta que a ella se le ocurra irse, o la salud le imponga su retiro.
- Sentime, ¿y la mayoría legislativa cómo la elige eternamente, tipo por decreto? Porque ahí la ciencia política medio se te enoja y te dice que es más tirando a autocracia que a parlamentarismo. Ojo, media biblioteca dice una cosa y con la otra mitad lo charlamos.
- Por supuesto.
- ¿Por supuesto qué?
- A partir del momento en que la Presidenta decida activar la jugada, el intento de perpetuidad será presentado como una nueva batalla heroica...
- Ah, vos decís que si es heroica, lo de la mayoría ya no le va a joder a nadie.
- ...se elegirá a los nuevos enemigos ficticios para llevarla a cabo...
- Claro, con eso vas tirando hasta que bombardee la ONU.
- ... y se pondrá al enorme sistema de medios oficiales y paraoficiales al servicio de un puñado de personas.
- Tipo, sale en 678 y chau picho. ¿Cuánta gente sabe de esto?
- No más de una docena de funcionarios con voluntad inquebrantable y ambiciones desmedidas.
- Y vos.
- © La Nación.
- ¿Luis?
25/01/12
Noches de Walpurgis en Mar de las Pampas
Los hay militantes y los hay independientes. Los hay políticos y los hay deportivos, y los hay que quisieron ser políticos y terminaron en deportivos, qué va a ser, c´est la vie, dijo un paisano en la ducha. Los hay de izquierda, los hay de derecha, los hay contemplativos, los hay ortodoxos, pero todos, todos los periodistas, trabajan. Salvo en vacaciones, claro, cuando descansa el periodismo y ofrece un espectáculo digno de leerse, un refugio de cultura y estética, un páramo alejado donde la venta de humo y el barroquismo conviven bajo el canto de las alondras y calman la natural fogosidad de esas ultrahormonales edades, cuando es el búho, su llanto, quien gobierna los devenires, y entonces es la noche.
Análisis que sustenten sus dichos en la ortodoxia del marxismo dirán que en verdad lo material determina la conciencia, y que el periodismo poético, que surge de las vísceras de tamaños escritores, no son sino el resultado de la exigencia, acaso mucho más terrenal y financiera, de simular un trabajo escondiendo, ¡ea!, tras el baldecito, el tejo, las paletas de padel y el sanguche de milanesa que hermana la arena al pan rallado, lo que en verdad es una vacación. Quienes así obran niegan la autonomía relativa de la subjetividad del artista por sobre la jaula kafkiana de lo material y acaso cuenten, en cambio, con la asistencia de la razón. Mas esa victoria pertenece a las huestes de Pirro si por obtenerla pierden con ello la posibilidad de disfrutar de la belleza pura de la barbárica invasión barroca sobre el territorio llano, otrora gobernado por la reducción hasta el absurdo de la simpleza hemingweyiana.
Un periodismo poético y estival, cargado de adjetivaciones y barroquismo, barnizado de eufemismos y descomposiciones de conceptos, un combate a la simpleza que nos permita dificultar la emisión del mensaje hasta volverlo intolerable, cuestionar la idea de comunicación como tal, enjuagarla de posmodernismo, llevar el snobismo hasta los límites en los que Andy Warhol tomando perfume del ombligo de Yoko Ono en la terraza del Pompidou jamás hubieran imaginado. De la mano de rasos soldados como Rolando Hanglin, pero a las órdenes del mariscal Sirvén y su manifiesto que deja al dadaísmo casi como una ciencia natural, empírica y verificable, aprovechemos el verano para bañarnos en las aguas del periodismo poético, para que florezcan, maoístas ellas, mil crónicas como estas que vengo a presentarles:
Noches de Walpurgis en Mar de las Pampas.
MAR DE LAS PAMPAS - Son los vástagos infradotados de la chernobilica explosión del consumo, en cuyo árbol genealógico se observa, encima, la trasera ventolina que empella la economía, hijo a su vez del voraz apetito de los orientales y sabios porcinos de la China. Revolotean sobre la arena, descalzos sus pies en contacto con un pedazo de goma hueca rayada de trece centímetros de diametro, a la que llaman con el nostálgico nombre de Pulpo. Sus voces aúllan unos gritos estertóreos, mitad por los efectos indeseados de la pronta llegada al dantesco estadio de la pubertad, mitad por el temprano consumo de cigarrillos durante las orgiásticas fogatas con las que inundan la atlántica costa por las noches. Levantan arena con sus pasares desordenados, ampulosos, exagerados, sus cuerpos aún incontrolados, anárquicos, emiten sudoraciones que bañan el balón en disputa, se impregna sobre él un conjunto de partículas de roca que, cuando alguno chumba, pica y enrojece pieles. Las familias occidentales, católicas, apostólicas, romanas, huyen despavoridas ante semejante invasión del espacio que, de público, apenas conserva la nominación. Ha sido conquistada por un inefable “picado playero”.
Gritan, quién sabe qué, el idioma de la era del celular y los neologismos crearon un código incomprensible en el que acaso ni siquiera cueste la pena indagar. No sólo dicen mal sino que dicen poco. Reivindican, quizás de manera inconsciente, a quienes fueran exterminados por los conquistadores españoles algún tiempo atrás, en la isla del Sol llamada América, aquellos que descendieron de esas mismas costas, telón de fondo de los improvisados e irrespetuosos deportistas. Actúan, sencillamente, como indígenas que pueblan un territorio virgen, se entregan al placer sencillo, cavernícola, de empujar un balón sin utilizar, al menos, las manos, dotes que Dios les otorgó aunque lo desconozcan.
Los padres de los púberes barrenan con el telgopor del combo salario más aguinaldo la marea consumista y los abandonan en la playa, rejunte de arena devenido en guardería que tienta a denominar bakuniana si no fuera porque la autoridad y la jerarquía sí existen. Constituyen las costas argentinas unas dictaduras controladas por una junta adolescente que, desde la mañana a la noche, irrumpen en malón y atentan contra el descanso del resto de los temerosos vacacionantes. Estallidos de hormonas contenidas durante un año escolar del que difícilmente hayan extraído alguna enseñanza más que el inicio en el consumo de narcóticos de diversa forma y color.
Por las noches, el – al menos sano – ejercicio inspirado en el olímpico dios Hermes deja paso al borgiano, en el sentido del barrilete y runfleta Papa Alejandro VI y no del no vidente escritor argentino, reinado de Dionisio y se suceden sobre los granitos de arena escenas de sexualidad desenfrenada, intercambio de fluidos personales a cielo abierto y centenares de otras escenas que, de haberlas mirado, habríanme provocado la necesidad de, como Edipo, arrancarme los ojos con la espada con la que se suicidará luego Yocasta o con su broche de oro, depende uno adhiera a la versión de Séneca o de Sófocles, respectivamente.
Todas las noches, los sucesos que acontecen sobre las improvisadas y fastidiosas canchas de arena que los mismos sujetos utilizan durante el día, el otrora tranquilo y relajante sitio de Mar de las Pampas permite rememorar la tradición vikinga de las Noches de Walpurgis, aquella que, separando el paso del invierno a la primavera, invocaba a Belenos, dios del fuego, prendiendo hogueras para renovar con el humo a los pueblos y sus habitantes. La dictadura adolescente de Mar de las Pampas, atenta a la resignificación que el cristianismo hiciera de aquella pagana celebración, festeja rutinariamente el cumpleaños de Satanás con sendas hogueras, bebestibles en proporciones bíblicas y psicofármacos que abren a golpes de ariete las puertas de la percepción.
A la mañana siguiente, los desesperanzados turistas aprovechan los escasos minutos de tranquilidad cuando las bestias salvajes descansan. Luego los ven venir, a lo lejos, y la negrura de los contornos de sus sombras asemejan la llegada del cuervo que, con su nefasto cantar, augura la desgracia. El ciclo, como decía Mufasa, se renueva y los vándalos impunes comienzan un nuevo partido de fútbol. El mismo del día anterior, el mismo del resto de la Eternidad, el mismo que terminará, con la caída del sol y la huida de la alondra, en una orgiástica puesta en escena, apenas disimulada por el espartano esfuerzo de la avergonzada oscuridad de la noche.
24/01/12
SOTU
Esta noche es el discurso del Estado de la Unión de Barack Obama, a las 11, hora de la Argentina. Para la previa:
- una nota de John Sides, del año pasado, pero que sirve para este;
- The President´s State of the Union Adress: Tradition, Function, and Policy Implications;
- grandes momentos de los States of the Union, en esos rankings que tanto les gustan a los Estados Unidos de América;
- para los afortunados con cuenta en Jstor, Presidential Rethoric and the Public Agenda, un análisis sobre SOTUS desde el ´53 al ´89;
- acá un behind the scenes sobre el proceso de escribir el discurso de hoy, otra cosa que hacen tan bien estos señores, los behind the scenes.
23/01/12
19/01/12
Gilda
Por más que se intente ser fiel a la realidad, cuando esa realidad se edita, se recrea. Es inevitable. Las dos cosas más complicadas de este trabajo son atinar con lo realmente importante e intentar que eso que elegiste no se desvirtúe. A veces tienes montado un programa estupendo, te parece que no puedes quitar nada porque si cortas una frase o un gesto no se va a entender igual, pero tienes que llevar ese programa a la mitad del tiempo. Lo más fácil es quitar una trama entera, pero no siempre es posible porque a veces todas son igual de relevantes, todas han cambiado las relaciones y el estado de las cosas y si no las cuentas la gente mañana no va a entender de qué hablan o por qué se comportan de determinada manera. Así que quitas de aquí y de allá… Y sabes que con cada frase a lo mejor estás quitando un matiz importante, pero no tienes alternativa. Luego te caen aquellos chaparrones porque la gente dice que no está todo y que se ha suprimido esto o aquello para perjudicar o favorecer a alguien. Y tienen razón: no está todo, no hay manera de que quepa todo. Pero de ahí a que haya mala intención hay un trecho enorme.
15/12/11
El Grosso, conversaciones irreverentes con Pablo Marchetti

Extracto de mi último libro de conversaciones irreverentes con el director de la Revista Barcelona.
- OK, Barragán, dejémonos de pelotudeces. Basta de hablar de tetas, de escotes, de trolas y de imbéciles enamorados.
- Bien, me dijiste Barragán, soy Tomás. Así y todo, es lo más sensato que escribiste hasta ahora, ¿qué hacés hoy a la noche?
- Hablemos de política que es lo único que importa.
-Ah, sorry, pensé que cortaba ahí. Dale, charlemos.
- Y hablemos de todos, de los buenos y de los otros, los grandísimos hijos de rodra.
- Hablemos de todo, dale, no sea cosa que hablemos de algo y el arco se quede quieto como la vez pasada, cuando el lío era si le habían gritado esto o lo otro.
- ¿Quiénes son los buenos, Barragán?
- Otra vez Barragán, me decís. Depende, mirá, para Mateo, al principio, bienaventurados son los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Después a medida que pasa la Biblia, cuando Mateo saca una revis re canchera y pega minita en el Foro Romano, dice que bienaventurados son los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Como que se hace más de izquierda.
- Para vos, supongo que todos los del Gobierno.
- Ponele, todos.
- ¿Todos los del Gobierno?
- Todos, dije, sordo.
- ¿Estás seguro?
- Pero sí, hombre.
- ¿No hay mucho hijo de rodra aliado del Gobierno?
- Hay de todo en la viña del Señor, justamente.
- Y si considerás que sí, ¿no estaría bueno decir quiénes son?
- Se lo dejo a los valientes, que de algo tienen que laburar, pobres santos.
- ¿No sería eso saludable para el proyecto nacional y popular?
- Si mi abuela tuviera pico y alas emplumadas, ¿sería un pajarillo? Cómo saber.
- Pero vayamos un poco más allá.
- Menos mal, me daba el sol ahí.
- ¿Qué es el kirchnerismo?
- Menemismo con derechos humanos, ¿por?
- Este año, con mi colega, amiga y co-directora de Barcelona, Ingrid Beck, nos invitaron a hablar en un acto a favor de la legalización del aborto.
- Felicidades, che, ¿salió lindo?
- Allí había cuatro diputadas nacionales: dos de Libres del Sur (Cecilia Merchán y Victoria Donda), una de Nuevo Encuentro (Vilma Ibarra) y una del Frente para la Victoria, Juliana Di Tullio. ¿Quién es más kirchnerista?
- ¿Qué es, como un chiste? Mmmm, ay, no me sale. ¿Si digo algo onda “la más kirchnerista es la que se sentó contra la pared para no dejar nada a la izquierda”, tipo, gano?
- ¿Di Tullio, que está a favor del aborto? ¿O el gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, que da un discurso en cadena en su provincia, rodeado de imágenes religiosas (una virgen aquí, una cruz más allá...) y hablando del “mandato de Dios” con el que Gobierna y por el que repudia el aborto?
- No, lo que hace Capitanich de separar entre buenos y malos de acuerdo a un texto místico está mal. Hay que separar entre buenos y malos, pero no así.
- Obviamente, me siento cerca de Di Tullio y lejos de Capitanich.
- Obviamente, si Di Tullio fue a la charla y Capitanich no, estabas sentado más cerca de Di Tullio y más lejos de Capitanich.
- Es más, a Di Tullio la veo como gente del palo, más allá de cualquier diferencia; en cambio Capitanich me parece un grandísimo hijo de rodra.
- Ajá. Y...¿a qué venía esto?
- Planteo esto porque jamás dijiste nada sobre ese video de Capitanich. Como tampoco te escuché decir nada sobre las amenazas, torturas y todo tipo de atrocidades cometidas por el hijo de un camión lleno de rodras que es el intendente de Merlo, Raúl Otacehé. Un hijo de rodra amplio y que no distingue entre militantes del PO, del MST, de Libres del Sur, de la UCR y hasta del Frente para la Victoria a la hora de dar palos. Por no hablar de otros grandes hijos de rodra como Gildo “Qom is dead” Insfrán. O los hijos de rodra mineros Celso Jaque, Paco Pérez y José Luis Gioja. O el hijo de rodra menem-duhaldo-hitlerista, Carlos “Mein Kampf” Soria. Pero no hace falta ir tan lejos: aquí nomás, del otro lado de la general Paz, ese otro invento de Menem, el hijo de rodra Daniel Scioli, sigue sin dar respuestas sobre la desaparición de Luciano Arruga. Y mientras tanto, lo mantiene como ministro de Seguridad de la provincia al hijo de rodra de Ricardo Casal, a pesar de las denuncias del Centro de Estudios Legales y Sociales. Sí, claro que este Gobierno ha llevado adelante grandes medidas, que comparto y celebro.
- Menos mal.
- ¿Otra vez tengo que aclarar eso?
- Una más.
- Y, por supuesto, hay mucha gente a la que quiero, respeto y admiro.
- Qué lindo eso que decís, es re importante quererse en política.
- También sé que para construir una casa siempre hace falta un poco de bosta.
- Depende, a los dos primeros chanchitos les fue para el orto con esa fórmula.
- Pero un poco. Además, no estaría mal especificar qué es la bosta, como para no manchar a los materiales nobles.
- Bueno...cómo explicártelo. Es el conjunto de desperdicios que produce el proceso de digestión, por ponernos en científicos.
- Lo que no comprendo...
- La digestión, Pablo, comés, pasa por la panza...
- ...es por qué no decís nada de todos esos hijos de rodra aliados del Gobierno y en cambio destrozás a Viki Donda, a Claudio Lozano, a Víctor de Gennaro y hasta a Pino Solanas.
- Ah, de eso.
- Podés estar en desacuerdo con ellos...
- Gracias, che.
- …pero no podés desconocer una trayectoria y, mucho menos, pensar que juegan para el enemigo.
- Dejame anotado en la puerta de la heladera lo que puedo y lo que no, no sea cosa que me confunda y termine no pudiendo estar en desacuerdo y pudiendo desconocer una trayectoria. Dios (con perdón de la palabra) no lo permita.
- Putear a Viki...
- ¿Ahora?
-... (que, insisto, votó estatización de las AFJP, Ley de Medios, Matrimonio igualitario y 125, entre otras) y no criticar ni un poquito al hijo de remil rodras de José Manuel de la Sota (que le hizo un corte de mangas al Gobierno con la 125 y ahora volvió al ruedo, feliz y triunfante), me parece una actitud muy hija de rodra.
- Sí, como decirle tomuer al chabón que te puso en una banca, a cuyo velorio llamó tu fuerza política a no ir.
- Sí, claro, lo nombré a Pino adrede: a mí tampoco me gustó nada de lo que hizo en los últimos dos años. Ni su amor incondicional por Fibertel, ni su presencia en el programa de Grondona, ni su triste final.
- Ah, mirá qué crítica profunda a Pino.
- Pero recordemos que su enojo comenzó cuando Aníbal Fernández lo acusó de quemar los vagones del Ferrocarril Sarmiento.
- ¿Sí? Mirá, yo pensé que había sido en septiembre de 2008 eso. Quizás tenés razón y el enojo empezó ese día, antes hacía todo de onda.
- ¿Te imaginás a Pino quemando un tren?
- Imaginar me imagino cualquier cosa, hasta el director de una revista canchera que no tiene límites con el humor saltar como un monaguillo de la moral y las buenas costumbres por una gilada. Pero qué se yo, la imaginación es así.
- No seamos hijos de rodra y respetemos la historia del tipo, por favor. ¿Dónde estaba Scioli cuando a Pino lo balearon los menemistas hijos de rodra? Me vas a decir que todos ellos van a TN a hablar en contra del Gobierno porque ellos también son unos hijos de rodra. Lo admito...
- Eh, ¿para tanto?
- …a mí tampoco me gusta eso.
- Pero, ¿dónde podrían hablar si no es en TN?
- No hay mucho más medios que TN, eso es absolutamente cierto.
- ¿En 678?
- Ponele.
- ¿Cuánto hace que no los invitan?
- Ni idea, ¿quién es el novio, vos o yo?
- ¿Y por qué no los invitan?
- Porque ya hablan en TN que es el único medio de comunicación que existe.
- Insisto, me parece que estaría bueno que fueran allí a hablar sobre diferencias y, también, sobre coincidencias.
- Y vio Pablo que era bueno.
- Porque si fuera oficialista preferiría que la oposición fuera el Frente Amplio Progresista (que acompañó la mayoría de las leyes importantes para el Gobierno) y no el Pro. Además, así el programa sería mucho más entretenido y los debates volverían a tener la riqueza que perdieron hace tiempo.
- El famoso “win-win”.
- Me siento tan cerca de gente de izquierda (y peronista, en algunos casos) que no está en el Gobierno, como de gente de izquierda (y peronista, casi siempre) que está en el Gobierno.
- Jodido, porque tenés que hacer dos visitas, si estuvieras cerca de todos los que están en el Gobierno, o de todos los que no están, te ahorrás una.
- Como me siento cerca también de la izquierda marxista y trotskista.
- Ah, mirá. Coherencia, se llama en mi barrio. Pero soy del centro, se habla bastante cheto, si te vas un par de cuadras para allá te dirían barrilete.
- Mi transversalidad...
- ¿Tenés una transversalidad? Grosso, ¿con qué se come?
- (¿Te acordás que linda palabra esa que inventó Néstor, cuando odiaba al PJ?)
- Néstor, el lingüista. Lo recuerdo.
- ...pasa por ahí.
- ¿Por dónde? No la vi, la puta, con perdón de la palabra.
- Creo que se puede construir un espacio en común entre buena gente...
- Sí, la política se trata de hacer las cosas bien en vez de mal, con gente buena en vez de mala. Lo dijo Gaby Michetti en su Manual de Conducción Política Llena de Luz.
- … sin tanto hijo de rodra de ningún lado. Y comprendo que hace dos años, con el Gobierno en jaque y la derecha acechando, había que cerrar filas.
- Mirá. Tu novia no lo comprendió, si se hubieran querido antes cambiaban la historia del país, zonzos. ¿Un hijo de puta que comprende o un ser lleno de luz que no comprende? Qué temita, eh.
- En cambio hoy, con el 54 por ciento y una oposición raquítica y desperdigada, ese debate no sólo es posible, sino que además es sumamente necesario. Ya sé, pensarás que soy un ingenuo y un flor de pelotudo...
- Bueno, Pablo, no sé, tanta confianza no tenemos...
- ...un artista soñador y enamorado...
- Imagine all, the pipól...
- ...que no sabe nada de política. Que los que saben de política de verdad, como vos, saben saborear un sapo e imaginar que es salmón rosado del pacífico.
- La podés creer que el salmón habita todos, pero todos, los mares excepto el pacífico. Ponele que es licencia poética, artista.
- Tenés razón, soy un salame.
- No, bueno, tampoco es un dato que se sepa mucho, lo del salmón.
- Un pelotudo importante...
- Más lento que voy por salame.
- ...que cree en el arte...
- ¿El arte es más progre que el Dios de Capitanich?, ¿está a favor del aborto?, ¿cómo votó la 125, eh, eh, eh?
- ...en la poesía...
- Yo también creo en la poesía. Sobre todo porque la vi. Y me llamo Tomás, como el apóstol que tuvo que ver para creer y que no fue bienaventurado, porque dichosos los que creen sin ver. Pero me puse un poco hijo de rodra, hablando de la iglesia.
- ...en el amor...
- Ay, tonto... soltame, che.
- ... y hasta es capaz de imaginar, en su delirio místico, que en política puede haber algo más allá del mal menor.
- Living life in peace, iu, ju, u, u, u. Canten puto´.
- Sí, Barragán, soy un flor de pelotudo.
- Si me decís Barragán una vez más, te voy a dar la razón.
- Pero prefiero eso a ser un hijo de rodra. O a hacerme el boludo cuando sé que hay tanto hijo de rodra dando vueltas por ahí.
- Che, perá que ahora lo entendí, ¿decís rodra porque a Vicky le decían rodra en vez de trola como te cansaste de decir en la otra carta que le mandaste a Barragán (que es otro, no soy yo hablando de mí en tercera persona). Ah, re grosso chiste, boló, pensé que te estaba escuchando mal. Soy un salame, un artista, un soñador, un loco enamorado de la Luna, Pablo.
16/10/11
Kirchnerismo para armar
No ha de haber sido casual que el escritor más grande que haya tenido el mundo - muy a nuestro pesar, el escritor argentino más grande de nuestra historia vino a ser el mejor del mundo - tenga en su haber los dos cuentos más impresionantes que se escribieron sobra la totalidad. El escritor se llama, claro, Jorge Luis Borges y esos dos cuentos son La biblioteca de Babel y El Aleph. Nadie es ajeno a los dos argumentos, aunque más no sea de manera inconsciente. En el primero, Borges describe una biblioteca, que quizás es el universo, total. Una biblioteca que contiene todos los libros posibles, una estructura universal que cuenta en sus anaqueles con todas las posibles combinaciones de los veintitantos símbolos ortográficos y los espacios. El Aleph, en cambio, es una pequeña esfera de unos dos o tres centímetros que contiene todos los lugares del orbe vistos desde todos los ángulos. En la biblioteca se vive, toda vez que es el universo; al Aleph, en cambio, se accede en el sótano de Carlos Argentino, apoyando la cabeza en una almohada inamovible y concentrando la vista bajo un peldaño.
Por separado, los cuentos son apenas los más deliciosos y perfectos de la historia de la literatura universal. Juntos, por otro lado, forman una paradoja absoluta y explican, de paso, el ejercicio de la literatura. Escribir es sencillamente una forma de intentar mirar la Biblioteca a través de El Aleph. Ver la totalidad de los libros desde todos los ángulos posibles y por lo tanto verlos a todos. Borges describió la angustia de la finitud humana frente a una biblioteca que es total y le encontró una solución mágica: el Aleph, que es un poco el Google de la totalidad. Las fechas le otorgan veracidad a nuestro relato, La biblioteca... fue publicado en 1944 y El Aleph en el ´49. De haber sido al revés, hubiésemos hecho malabares con los argumentos, hasta lograr la vindicación del tiempo como simultáneo, contra la vulgar noción de que los hechos se suceden. Refiere Borges que su descripción del Aleph es imperfecta porque el lenguaje es meramente sucesivo, mientras que sus ojos observaron la totalidad en un hecho simultáneo.
Mirar la biblioteca a través del Aleph permitiría ver todos los libros, incluso los perfectos, los que niegan la categoría de perfectos de los primeros y los que desmienten a éstos últimos (hay que recordar que allí están todos los libros). Escribir un libro es un intento por ver todos los libros y escoger el perfecto. Tristemente, es un intento ontológicamente condenado al fracaso. Por eso Borges escribió La biblioteca... y el Aleph como historias separadas y, con un humor cruelmente fino, sucesivas. Para declarar, sigilosamente, que lo perfecto es una imposibilidad. Aquí resulta necesario volver sobre el párrafo anterior y agregar: si el Aleph es la simultaneidad, si Borges ve allí infinitas cosas (un laberinto roto, el mar, el alba, todo) de manera simultánea, también es cierto que la biblioteca es, ay, sucesiva. El Aleph como guía de la totalidad fracasa, porque la totalidad no le permite partirse hasta lograr direcciones exactas para el explorador de Babel. Podríamos imaginar entonces que hay un Aleph, distinto al que se alberga en el sótano de los Viterbo, que arroja imágenes de manera sucesiva y que contribuiría enormemente a algún viajero de la Biblioteca encuentre el libro perfecto. Quienes abrazan esta tesis, de la existencia de un Aleph sucesivo, creen ver a Funes, el memorioso, como la tercera pieza del rompecabezas: Funes, que lo recuerda todo, miraría la Biblioteca de Babel a través del Aleph y recordaría, luego, dónde está el libro perfecto. Pero esta solución alberga en sí misma dos nuevas paradojas irresolubles: a) si el Aleph es sucesivo, el tiempo que exigiría observar la totalidad en imágenes sucesivas es, cuanto menos, infinito; b) si el Aleph es sucesivo, luego no es un Aleph, sino otra cosa.
Borges le contó, una tarde, esta historia a Néstor Kirchner. La anécdota no pasa los estándares de calidad de ninguna prueba de veracidad y exige que el lector comparta una serie de axiomas arbitrarios, como suelen ser los axiomas, entre los cuales se encuentra creer en la simultaneidad del tiempo. Néstor Kirchner terminó de escuchar la historia y preguntó a Borges si entonces, aún sin El Aleph, la tarea de escoger el libro perfecto era posible. Borges contestó con evasivas, mencionó algo acerca del Azar, pero rogó, no que el libro existiera, sino que algún hombre lo haya examinado y leído. Le dijo a Kirchner: «que el Cielo exista, aunque mi lugar sea el Infierno».
Néstor Kirchner comprendió entonces que lo mejor no es tan enemigo de lo bueno como de lo posible. Borges escribió libros con la angustia de que había mejores. Néstor Kirchner hizo política con la angustia de que siempre se pudieron haber hecho mejor las cosas. Ambos, sin embargo, hicieron porque prefirieron bajar de la biblioteca un volumen fallido, con puntos de más y espacios de menos, antes que continuar deambulando infinitamente por las galerías hexagonales de Babel.
Escribir un libro es arrojar el ancla en una galería cualquiera. Cuando la máquina imprime el primer punto de un volumen que, como sabemos, ya estaba escrito, hay alguien que decidió detener el tiempo por un momento y hacerle una marca.
Todas estas personas decidieron sentarse en una galería hexagonal y bajar un libro de la biblioteca. Es a todas luces cierto que, unos estantes más allá, hay un libro similar a este que tiene un punto más en un lugar inequívoco y entonces es mejor. Este libro, por lo tanto, no es el perfecto, y entre todas las historias posibles del mundo, elige contar a su manera la de un pequeño país durante una época determinada. Esta es la versión que nosotros encontramos y decidimos bajar de un anaquel cualquiera. Los que todavía deambulan arguyen que quizás hay mejores, y aciertan.
Esta es, sin embargo, la que nosotros encontramos posible:
10/10/11
Diez polémicos dibujos animados
Para pasar el feriado, dibujos con politics issues.
The spirit of 43 - Pato Donald:
Los Picadiedras, publicidad de cigarrillos Winston:
Japs - Bugs Bunny (1943). Nota del compilador: nótese el parecido de los japoneses en este dibujo y en este de Popeye:
What Hitler Wants, URSS (1941):
Make mine freedom, dibujo anticomunista, EEUU (1942):
Education for death, the making of the nazi - Walt Disney:
The sound of Stalin:
The Mad Republican Tea Party:
URSS destination la victoire
Communist manifiesto in cartoons:
28/09/11
La cocina del post

Podés votar en la segunda etapa tu spot favorito acá, y después conocer las deliberaciones ontológicas y filosóficas detrás de la científica elección de los mejores spots de la democracia que hicimos con mi amigo Mariano Montes.
- ¿Tenemos quince para meter?, ¿y tres bonus?
- Hice una lista de 10, estoy buscando el tercer bonus.
- Grosso.
- Ahí te mandé el mail, el top 10 es modificable.
- Ok... ¿ponemos 12? Que entren la Mole Moli y Adelina.
- Dale. A la Mole lo metería entre los mejorcitos.
- Sí. Tercero te diría.
- Estoy buscando alguno de Vladimir.
- Sí, debe haber... está este...
- Hojaldre con este
- Garpa Berlusca.
- El de Putin es bueno también eh
- Vamos con Berlusca.
- Está bien el orden, yo pondría tercero al de la Mole Moli.
- Dale.
- Y bajan todos uno, Adelina queda 12.
- Ahí va.
- A triunfar.
- ¿Viste la cara del que sale del shopping en este?
- Me muero, me hace llorar.
- La de Duhalde me hace ruido, es floja.
- Saquemoslá. Y saquemos otra y dejamos diez.
- Dale.
- Entonces, 1. De la Rúa, somos más. 2. ¿A triunfar o La histórica?
- No puedo elegir.
- Vamos con a triunfar. Es el comienzo, empieza todo ahí.
- Vamos con esa.
- Tercero la Mole Moli.
- Sí.
- ¿Cuarta La Histórica o Cachetadas?
- La Histórica.
- Está un poco menemista.
- Con esos spots soy más menemista que Hadad en el 93.
- Vamos con Carlo´.
- Después cachetadas.
- Cachetadas.
- Pará las rotativas. Nos tocó el corazón.
- Sí, pongámosla.
- Dale.
- Cachetazos, ¿sexta?
- De De Narváez, ¿te gusta más cachetazos o los pibes pidiendo fiscales?
- Cachetazos es buena...pero ahora dudo.
- La de los fiscales es tremenda, no se cómo la hicieron, da vergüencita.
- La estaba viendo, dios mío.
- Bueno, vamos con cachetazos.
- Luego, nosotros, la izquierda.
- Sí, puesto siete.
- Uno viejo habría que poner ahora.
- ¿Luder Bittel? La de vote al FIP también es buenísima.
- ¿Y la cancioncita de Herminio?
- Son buenas todas. Herminio.
- Sí, ocho Herminio.
- ¿Hacemos diez? Porque quedan Adelina, Luder-Bittel, Beto Brandoni y Rodríguez Saa (no quiero influenciar)
- Hagamos doce.
- Dale, sí. Saa o Beto Brandoni.
- Saá octavo, remarcando que es un tipo de la cultura. Y eso que Beto me puede.
- Saá y después Beto.
- Nos quedan dos lugares y tres spots, Adelina, Fip y Luder. Y esta?
- Buena canción.
- Perdón, me voy de tema.
- Yo creo que el FIP debe ir.
- Sí señor.
- “Una larga fila de simios y gorilas”. Te merecés todo.
- Gran hallazgo ese, de one.
- Número 11 el FIP.
- ¿Este lo viste? Alsogaray
- See.
- Qué difícil.
- Que aparezca una superación hegeliana, algo que nos saque de la duda...
- …
- …
- Upa...
- Nooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo cómo nos habíamos olvidado?
- Cómo se nos pasó esto.
- No puede ser. El piiiii del final es glorioso.
- ¿Lo ponemos 12?
- Yo lo pongo más arriba eh.
- Cierto. ¿7?
- Siete, y corremos uno a todos.
- Entonces quedó así: FIP, beto brandoni, r. saa, herminio, la izquierda, l.murphy, cachetadas, la fuerza de el, la 3era presidencia, la mole moli, a triunfar y de la rua.
- Bien.
- Bonus: Piñera, Berlusca y yes we can, el mejor spot de la historia de la humanidad.
- Yes we can es dios spoteado.
- Ya mando el mail.
- Son la una de la mañana.
- Posta, qué enfermos.
- Yo ya había apagado la computadora. Pero dije: si no lo hago ahora no me duermo hasta las tres de la mañana pensando spots.
- Tal cual. El de Menem...no puedo dejar de cantarlo. El chabón que sale del shopping...quiero conocerlo.
- Bueno vieja, me voy a dormir.
- Sí, yo también.
- Te mando un abrazo.
- Abrazo grande.
12/09/11
26/08/11
Links IV
- Buenisima tapa de Time sobre Khadafy.
- Don´t fear the internet. Diseño para no diseñadores, en videito, para el vago que llevamos dentro.
- Propaganda soviética espacial.
- Yo si soy Obama, y espero algún día serlo (?), lo llamo a Johan Sebastian Piñera, le pregunto qué hizo él con el tema educación, aprendo a hacer todo lo contrario y me hago cargo de este problemita de las deudas estudiantiles antes que estalle.
- Nuestro Big Picture en esta oportunidad es de fotos del Muro. Atenti a la inscripción de la foto número 19.
- Getting Bin Laden. What happened that night in Abbottabad.
- Está bien esta hipótesis de que "Print journalism is polite, online journalism is rude". A propósito de una discusión sobre periodismo y blogs que comenzó Jonathan Rauch.
-Este paper dice que a Somalía le fue mejor cuando hubo anarquía que cuando hubo gobierno.
Pero este muchacho tiene algunas consideraciones sobre el paper.
- De profesión, borracho.
- En el bunker de Khadafi encontraron album de fotos de... Condolezza Rice. Qué tul.
- Linda secuencia de casamiento.
- Correlación y causalidad no son lo mismo.
- El departamento de tus sueños: Retro-futuristic submarine apartment.
- A mí las teorías conspirativas no me gustan. Salvo que vengan en canción.
16/08/11
Un muchacho

"Las consignas de La Cámpora - que tiene la delicadeza de no ser agrupación, organización, cofradía, sección, sctor, secta, sólo La - aparecen en su página web, proferidas con ese tono de vocales cerradas y consonantes perdidas, afinación ausente, que suele reconocer como bel canto barra. Sus palabras son, por lo menos, dispersas: "Vayas donde vayas voy a ir,/ vos sos la razón de mi existir./ Te llevamos en el corazón,/ yo soy de Eva Duarte y Juan Perón./ Yo soy así, Perón yo soy (sic)/ de la cabeza siempre voy,/ ya van a ver, vamo´ a volver/ es la gloriosa JP", dice una, sin que quede claro a quién le habla (... mías, cita otras canciones acá).
Pero ninguna de ellas se compara con el último hit, plaga de futboleros, ésa que cantan en cada entretiempo del campeonato Néstor Kirchner varias docenas de adherentes. De ese monótono requiem llamado "Nunca menos" pocos más que los muy adheridos recuerdan la letra abolerada, pero el título se ha impuesto, se ha usado en convocatorias varias, ha pegado. Y es curiosos: la idea de nunca menos se propondría como una superación del nunca más pero, fuera de ese contexto estrecho, suena como un grito de guerra resignado: no es vamos por todo, siempre más, hasta la victoria u otras monsergas habituales para decir que su pelea continúa imparable. Es lo contrario, el grito del aguante: defendamos este poco, agarremo lo que hay, que no haya menos. Es la digna elegía de una organización llamada Frente para la Victoria. Es la épica posibilista en todo su esplendor, la canción que le correspondía.
Que aparece tan clara en el artículo de un muchacho que se llama a sí mismo Tomás, se define como muy kirchnerista y escribe notas en un blog bastante debatido que se llama Artepolítica:
"La historia no se repite un carajo. Cada generación va haciendo lo que puede con lo que le toca. A nosotros nos toca esto y, le digo más: que está buenisima la época que nos toca, porque nos va a formar mejor, para ampliar más derechos, para institucionalizarlos, para crear nuevos. Nos toca esto porque nuestro pasado es el 2001, macho. Nuestro pasado es cuando no había instituciones. Perdón, perdón por no querer agarrar los fierros, perdón por nuestra épica posibilista frente a la de tipos como Caparros que iban a cambiar el mundo. Nosotros queremos institucionalizar el mundo, e ir corriendo la frontera de los derechos cada vez un poquito más. Gradualmente. Y que me disculpe el Che Caparrós por semejante aburguesamiento pero, ¿sabe qué, compañero?, en el 2001 no ganaron la calle los sectores populares frente a la caída del Estado. Al contrario, compañero: los sectores populares quedaron hechos mierda. Nosotros tenemos ese pasado y queremos construir otro presente y otro futuro: uno con más Estado en los lugares donde todavía no llegó. Ahí tiene razón Martín: tenemos una épica zarpada en posibilismo (... en el original). Queremos ver cómo hacemos posible que haya mejores cárceles, queremos pensar cómo diversificamos las exportaciones, queremos ver cómo hacemos ahora que nos cambió la ecuación energética y usamos más gas que petróleo. Pero, ¡qué burgués, compañero! Disculpe si no me replanteo mi forma de vivir, si no vendo mis pertenencias, si no me hago franciscano y arrojo el celular por la ventana para vivir de verdad, militantemente, como un militante de verdad, sin posesiones, sin propiedad privada como corresponde. Disculpe si en vez de cantar por la revolución que está por venir, “defendemos lo que hay”.
Nada de lo cual quita que hay una cantidad - difícil de evaluar - de jóvenes que no son funcionarios ni ganan muchos miles ni desafinan por la tele que también apoyan al gobierno kirchnerista - y que, sin duda, esa cantidad aumentó tras la muerte del doctor y su transformación en toponimia. Es un fenómeno interesante, también difícil de evaluar: ¿están realmente convencidos de que están cambiando algo importante? ¿Los excita o tranquiliza o moviliza la idea de hacer algo, aunque sea esto? ¿Se resignan a que, para hacer algo, hay que hacer poquito? ¿La falta de proyectos serios puede hacer que uno como éste los atraiga?
(... mías)
Hay algo que me interesa mucho en ese equívoco, en esa mezcla de rebeldía retórica y política institucional. Se puede pensar que el oficialismo puso a circular todo ese aparato mítico de discursos críticos y referencias a la "militancia" heroicizada para obtener ciertas ventajas políticas. Pero una vez que esas ideas circulan, lo que producen escapa al control de sus difusores y funcionarios - y quién sabe qué pasa. Va a ser interesante ver, de aquí a unos años, qué produce la circulación de ese discurso entre esos famosos jóvenes a los que supuestamente ha atraído: qué pasará cuando terminen de descubrir que esas referencias son el barniz contestatario de una política que tiende a mantener lo establecido, que sólo se pelea vocinglero con tres o cuatro enemigos cómodos mientras consolida el poder de los grandes capitalistas argentinos - y piensen que quizás valga la pena tomárselo en serio".
Argentinismos, Martín Caparrós. Pág. 350-352. Capítulo "Militancia".
11/08/11
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